Novak Djokovic rompe definitivamente con la PTPA alegando falta de transparencia

A pocas semanas de que arranque el primer gran escenario de la temporada en Melbourne, el panorama institucional del tenis mundial ha sufrido una sacudida inesperada. Novak Djokovic, figura indiscutible y cofundador de la Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales (PTPA), ha confirmado su desvinculación total de la organización. La noticia, que el serbio ha hecho pública a través de sus redes sociales, marca el fin de una era para un sindicato que nació con la promesa de revolucionar la representación de los tenistas frente a los organismos rectores del deporte.

Divergencias irreconciliables en la gestión

La decisión no ha sido impulsiva, sino fruto de una reflexión profunda sobre el rumbo que había tomado el proyecto. En su comunicado, emitido este domingo por la noche en la plataforma X, el ganador de 24 títulos de Grand Slam fue tajante respecto a los motivos de su marcha: existen preocupaciones serias y continuas sobre la transparencia y la gobernanza interna. Djokovic subrayó que la forma en que su voz y su imagen han sido utilizadas últimamente no se corresponde con sus principios.

“Tras una cuidadosa consideración, he decidido apartarme completamente de la Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales”, escribió el tenista de 38 años. A pesar de mostrarse orgulloso de la visión original que compartió con Vasek Pospisil al fundar el organismo, reconoció que sus valores y enfoque ya no están alineados con la dirección actual de la entidad. Para el serbio, este capítulo está cerrado, y su prioridad vuelve a ser estrictamente lo deportivo y su entorno familiar.

El origen de un proyecto ambicioso

Es necesario remontarse a 2019 y, más concretamente, al US Open de 2020, para entender la magnitud de esta ruptura. En plena pandemia, Djokovic, tras presidir el Consejo de Jugadores de la ATP entre 2016 y 2020, lanzó la PTPA junto al canadiense Vasek Pospisil. El objetivo fundacional no era la confrontación directa, según declararon entonces, sino unificar a los jugadores para que sus voces tuvieran un peso real en las decisiones que afectaban a sus medios de vida.

Sin embargo, cinco años después de aquella puesta de largo, el proyecto no ha logrado consolidarse como el sindicato con capacidad de negociación colectiva que aspiraba a ser, similar a los que operan en las grandes ligas estadounidenses. Pospisil, descrito en las informaciones recientes como jugador ya retirado, fue la mano derecha de Djokovic en esta iniciativa que buscaba defender los intereses de los tenistas como contratistas independientes en un deporte marcadamente individual.

Tensiones legales y conflictos con la ATP

El contexto de esta dimisión es complejo y no puede desligarse de la agresiva estrategia legal adoptada por la asociación recientemente. Hace apenas diez meses, en marzo de 2025, la PTPA presentó una demanda colectiva antimonopolio contra los gigantes del tenis: la ATP, la WTA, la Federación Internacional de Tenis (ITF) y la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA). La acusación era grave, señalando “abuso sistémico”, prácticas anticompetitivas y un desprecio evidente por el bienestar de los jugadores.

Entre las reclamaciones, el sindicato exigía mayor acceso a los beneficios económicos, argumentando que los organismos limitaban artificialmente la capacidad de los tenistas para generar ingresos fuera de las pistas y topaban los premios de los torneos. Asimismo, criticaban lo que consideraban un calendario insostenible, que obliga a los profesionales a competir durante once meses al año. La ATP, por su parte, rechazó categóricamente estas premisas, calificando la demanda de carente de mérito y reafirmando su compromiso con la estabilidad financiera y el crecimiento del circuito.

Objetivo: El Open de Australia

Con este movimiento institucional, Djokovic busca despejar su mente y centrarse en lo que mejor sabe hacer: competir. El serbio viene de una temporada notable en la que alcanzó las semifinales en los cuatro ‘majors’ y superó la barrera de los 100 títulos en su carrera. Su mirada está puesta ahora en el próximo Open de Australia, donde intentará levantar su vigésimo quinto Grand Slam, un hito que lo consolidaría aún más en la historia.

Antes de la gran cita en Melbourne, Djokovic tiene previsto iniciar su temporada 2026 en el torneo de Adelaida, que se disputará del 12 al 17 de enero. Allí se verá si esta decisión de soltar lastre político le permite encontrar la serenidad necesaria para seguir dominando en la pista, contribuyendo al deporte, como él mismo ha dicho, desde la integridad y sus propios principios.